sábado, 17 de noviembre de 2012

Raymond Carver - Termópilas


 
    
       
 

De vuelta al hotel, al contemplar cómo se suelta y cepilla
su pelo castaño frente a la ventana, perdida en sus propios pensamientos,
con la mirada en otra parte, me acuerdo por algún motivo de aquellos
lacedemonios sobre los que escribió Heródoto, cuyo deber
era defender las Puertas ante el ejército persa. Y
las defendieron. Durante cuatro días. Antes, sin embargo,
ante la incredulidad del propio Jerjes, los soldados griegos
se sentaron despreocupadamente por fuera del muro
de troncos cortados, las armas apiladas,
peinando y repeinando sus largos cabellos, como si se tratara
simplemente de otro día más de campaña.
Cuando Jerjes quiso saber qué significaba aquella exhibición,
le dijeron Cuando estos hombres van a perder la vida
quieren que sus cabezas estén hermosas.
Ella posa el cepillo de mango de hueso y se acerca
aún más a la ventana y a la decreciente luz de la tarde. Algo,
un movimiento o un crujido, llega desde abajo y ha atraído
su atención. Una mirada, y se desentiende.



THERMOPYLAE


Back at the hotel, watching her loosen, then comb out
her russet ahir in front of the window, she deep in private
thought,
her eyes somewhere else, I am reminded for some reason of
those
Lacedamonians Herodotus wrote about, wose duty
it was to hold the Gates against the Persian army. And who
did. For four days. First, though, under the disbelieving
eyes of Xerxes himself, the Greek soldiers sprawled as if
uncaring, outside their timber-hewn walls, arms stacked,
combing and combing their long hair, as if it were
simply another day in an otherwise unremarkable campaing.
When Xerxes demanded to know what such display signified,
he was told, When these men are about to leave their lives
tehy first make their heads beautiful.
She lays down her bone-handle comb and moves closer
to the window and the mean afternoon light. Something, some
creaking movement from below, has caught her
attention. A look, and it lets her go.


Raymond Carver, Todos nosotros, trad. Jaime Priede, Bartleby Editores, 2006

No hay comentarios: