sábado, 10 de diciembre de 2011

Himno de la Perla

                 
                       
                      
                     
                       

"Si bajas a Egipto y consigues traer la perla única, la que está en medio del mar, cerca de la serpiente silbadora, [entonces] vestirás de nuevo tu túnica brillante y la toga que cae por encima de ella, y con tu hermano, nuestro segundo [en autoridad], serás el heredero de nuestro reino". (...)


"¡Despierta y levántate de tu sueño, y atiende a las palabras de nuestra carta! ¡Recuerda que eres hijo de reyes! ¡Mira la esclavitud, [mira] al que tú sirves! Recuerda la perla por la que has viajado a Egipto". (...)


Himno de la Perla, trad. y notas de Juan J. Alarcón Sainz y Pablo A. Torijano, Universidad Complutense, Madrid

3 comentarios:

ana dijo...

Exhortación mística a iniciar el viaje de la vida, a encontrar lo esencial, lo realmente valioso y a no perder la memoria, Esa conexión con la memoria siempre me ha llamado La atención,parece ser el centro del relato y la auténtica proeza. Ante que rescatar la perla de las fauces de la serpiente, hay una labor previa,imprescindible y peligrosa, enfrentarse al olvido de si mismo, hallar la perla de la memoria que parece organizar la experiencia humana. Precioso el texto que escogiste dentro de esa maravilla mayor, mezcLa De cuento de hadas y canto místico
Gracias por esta belleza,Durandarte
Abrazo de perla
anamaría

Durandarte dijo...

Sí, Ana, es un poema narrativo hermosísimo. Uno lo percibe hondo y a la vez fluido y sobrio; con la disposición exacta para inducirnos a su mensaje: después de su lectura casi podríamos tocar el velo de maya.
Sinceramente, me alegra que compartamos la admiración por este texto.
Abrazos en túnica.

ana dijo...

"después de su lectura casi podríamos tocar el velo de maya."
Precisa y hermosa manera de decir lo que se siente
otro abrazo