sábado, 11 de febrero de 2012

John Donne - El amanecer

      
            
          
           
         
Viejo afanoso, tonto, Sol inquieto,
¿Por qué entre las ventanas
y las cortinas nos visitas?
Las estaciones de los amantes ¿deben seguir tus movimientos?
Infeliz, pedante, descarado, ve y riñe
a escolares rezagados, a avinagrados aprendices;
ve y di a los cazadores de la Corte que el rey cabalgará;
convoca a las hormigas campesinas a tareas de cosecha.
El amor, siempre igual, no conoce estaciones, clima,
horas, días, meses, harapos tan sólo del tiempo.
Tus rayos, tan dignos de reverencia y poderosos
¿por qué ibas a creerlos?
Podría eclipsarlos y nublarlos con un guiño,
no quisiera yo tan largo plazo estar sin verla.
Si sus ojos los tuyos no han cegado,
mira, y mañana por la tarde, dime
si ambas Indias, la de especias, la de minas,
yacen donde las dejaste, o a mi lado.
Pregunta por los reyes que ayer viste,
y oirás decir: "Todos auí, en un lecho, yacen."
Ella es todos los Estados; yo, todos los Príncipes.
Nada más es.
Los príncipes nos imitan. Comprado con esto,
todo el honor es fingido; toda riqueza, oropel.
Tú, Sol, eres la mitad de feliz que nosotros
al cotraerse así el mundo.
Tu edad pide descanso, y, pues que tu deber es
calentar el mundo, eso, al calentarnos, está hecho.
Brilla aquí para nosotros y estarás en todas partes.
Esta cama es tu centro; estos muros, tu esfera.


THE SUN RISING

Busy old fool, unruly Sun,
Why dost thou thus,
Through windows, and through curtains, call on us?
Must to thy motions lovers' seasons run?
Saucy pedantic wretch, go chide
Late schoolboys, and sour prentices,
Go tell court-huntsmen that the King will ride,
Call country ants to harvest offices;
Love, all alike, no season knows, nor clime,
Nor hours, days, months, wich are ar the rags of time.
Thy beams, so reverend and strong
Why shouldst thou think?
I could eclipse and cloud them with a wink,
But that I would not lose her sight so long:
If her eyes have not blinded thine,
Look, and tomorrow late, tell me
Whether both Indias, of spice, and mine,
Be where thou leftst them, or lie here with me.
Ask for those Kings whom thou saw'st yesterday
And thou shalt hear: "All here in one bed lay."
She is all States, and all Princes I,
Nothing else is:
Princes do but play us; compar'd to this,
All honour's mimic, all wealth alchemy.
Thou, sun, art half as happy as we,
In that the world's contracted thus;
Thine age asks ease, and since thy duties be
To warm the world, that's done in warming us.
Shine here to us, and thou arth everywhere;
This bed thy centre is, these walls, thy sphere.

John Donne, en Mil años de poesía europea, Francisco Rico, trad. Purificación Ribes

2 comentarios:

ana dijo...

Precioso poema, de contundencia clásica, traspasado de amor

abrazos

Durandarte dijo...

El deán habló del amor como pocos.

Abrazos.