jueves, 1 de octubre de 2009

Juan de Tassis, conde de Villamediana





Silencio, en tu sepulcro deposito
roca voz, pluma ciega y triste mano,
para que mi dolor no cante en vano
al viento dado ya, en la arena escrito.

Tumba y muerte de olvido solicito,
aunque de avisos más que de años cano,
donde hoy más que a la razón me allano,
y al tiempo le daré cuanto me quito.

Limitaré deseos y esperanzas,
y en el orbe de un claro desengaño
márgenes pondré breves a mi vida,

para que no me venzan las asechanzas
de quien intenta procurar mi daño
y ocasionó tan próvida huida.


Conde de Villamediana, Poesía impresa completa, Cátedra

2 comentarios:

karmen blázquez dijo...

"Argumentum et silentium" agonizan en su verdadera raíz en este a mi parecer excelso poema, "roca voz" y como una profecía "márgenes pondré breves a mi vida".
Magnífica elección la tuya Durandarte

Un abrazo
k

Durandarte dijo...

Compartimos el gusto por el Conde, aquí todo cabal renuncia, propósito doblemente meritorio para alguien como él.
Biografías al margen (pero qué biografía), entre lo mejor del Siglo.

Abrazos.

Durandarte