sábado, 14 de marzo de 2009

José María Fonollosa






KENNAMORE STREET

Yo quiero que tú sufras lo que sufro:
aprenderé a rezar para lograrlo.

Yo quiero que te sientas tan inútil
como un vaso sin whisky entre las manos;
que sientas en el pecho el corazón
como si fuera el de otro y te doliese.

Yo quiero que te asomes a cada hora
como un preso aferrado a su ventana
y que sean las piedras de la calle
el único paisaje de tus ojos.

Yo deseo tu muerte donde estés.
Aprenderé a rezar para lograrlo.

José Marína Fonollosa, de Ciudad del hombre, New York
amediavoz.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Entre sufrir yo o sufrir tú, mejor que sufras tú...pero si está claro que yo tengo que sufrir mejor que no sufras tú. Esa es mi opinión