domingo, 26 de diciembre de 2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

Félix Francisco Casanova - Siempre supe que estoy condenado






Siempre supe que estoy condenado al infierno
irremisiblemente. Por ejemplo, cuando cruzo las
calles con medigos en cada esquina, les lanzo mis
monedas... Pero éstas vuelven a mí sin tocar sus
manos.

Félix Francisco Casanova, Cuarenta contra el agua, Demipage, 2010

domingo, 19 de diciembre de 2010

José María Álvarez - El impresor que vivía en la llamada Cuesta del Maestro Francés






Hecho de carnemomia

–Miguel de Cervantes–

Ahora ha enfocado su atención en las arañas y ha cazado varios ejemplares bastante grandes que ha encerrado en una caja. Las alimenta con moscas y el número de éstas está disminuyendo sensiblemente

–Abraham Stoker–

Me ha molestado usted, y, por desgracia, soy tan nervioso que necesito mucho tiempo para volver a orientarme

–Franz Kafka–

Dedicado
a
Ferdinand Joseph la Menthe


Conocido por toda Cartagena,
el impresor Matías bajaba diariamente
su calle, saludando,
abrochándose a veces la bragueta,
hasta el viejo café donde tomaba
su escueto desayuno con anís.
El impresor Matías trabajaba
solo. Su buen hijo
en un principio hijo con guardapolvos,
ya no viene al taller, casóse, vive
en Barcelona, y nunca escribe.
El impresor Matías ha olvidado
toda la historia. Bebe, paga
su copa. Y después marcha
como el rey de los cuentos, al trabajo,
derecho y muy peinado, quiero decir
con fijador sus cuatro pelos.
Hemos de remontarnos al Cantón.

José María Álvarez, Museo de Cera, Visor, 1993

sábado, 18 de diciembre de 2010

Julio Martínez Mesanza - Nunca he visto gozosa a la discordia






Nunca he visto gozosa a la discordia.
No conozco el olor que tiene el campo
después de la batalla. Nunca he visto
caballos sin jinete entre las picas
vagar y entre los muertos. No conozco
la voluntad de ser invulnerable
ni el estupor que nace con la herida.

Julio Martínez Mesanza, de Europa, Renacimiento, 1986

sábado, 11 de diciembre de 2010

Tomas Tranströmer - De marzo del 79






CANSADO de todos los que llegan con palabras. palabras,
pero no lenguaje,
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.

Tomas Tranströmer, de La plaza salvaje, El cielo a medio hacer, trad. Roberto Mascaró, Nórdica Libros, 2010

lunes, 6 de diciembre de 2010

Sueño de Polífilo







Si deseas, lector, conocer brevemente lo que se contiene en esta obra, sabe que Polífilo cuenta en ella que vio en sueños cosas admirables y que la llama, con vocablo griego, lucha de amor en sueños. En ella finge que ha visto muchas cosas propias de la Antigüedad y dignas de memoria. Y describe punto por punto, con palabras apropiadas y estilo elegante, todo lo que dice haber visto: pirámides, obeliscos, enormes ruinas de edificios, las distintas clases de columnas, su medida, los capitales, basas, epístilos o arquitrabes rectos, arquitrabes curvos, zóforos o frisos y cornisas con sus ornamentos. Un gran caballo, un elefante tremendo, un coloso, una puerta magnífica con sus medidas y sus ornamentos, un espanto, los cinco sentidos en cinco ninfas, un baño egregio, fuentes, el palacio de la reina que es el libre albedrío, un banquete regio y superexcelente; la diversidad de joyas o piedras preciosas y su naturaleza; un juego de ajedrez a modo de baile con tres medidas de sonido. Tres jardines: uno de vidrio, uno de seda, uno en forma de laberinto, que es la vida humana. Un peristilo de ladrillo, en cuyo centro estaba representada la Trinidad en figuras jeroglíficas, es decir, sagrados relieves egipcios. Las tres puertas y en cuál de ellas se quedó, y cómo estaba vestida Polia y cuál era su talante. (...)

Francesco Colonna, Sueño de Polífilo, ed. Pilar Pedraza, Barcelona, Acantilado, 2008

sábado, 4 de diciembre de 2010

Omar Pimienta - Insomnio






Pago todos esos días de pañales
despertar para comer
volver al sueño en aquellos brazos tibios

Las burguesas tardes con siesta al sol calentándome
el viento a la ventana las ganas perdidas
los remiendos del tedio

Pago todas aquellas noches en que me quedé dormido a tu costado
sobre tu vientre sin esperarte

en esta vigilia de cobijas abrasivas
caminatas tartamudeos de ojos
pago todos los velorios de los que me fui temprano

Omar Pimienta, de Naufragio en Altanoche, en www.omarpimienta.com

sábado, 27 de noviembre de 2010

Lu Ji - Wen fu - Prosopoema del arte de la escritura







I. DISPOSICIONES PREVIAS

Ponte de pie en el único centro, y contempla
la secreta oscuridad. Nutre tu corazón,
tu voluntad, con las grandes obras del pasado.

Sigue el fluir de las estaciones y suspira
por la prisa del tiempo. Celebra las cosas
del mundo, y penetra en su variedad, en
su profusión.

Laméntate de la caída de las hojas en
el profundo otoño. Alégrate del renacer
de las ramas tiernas en la fragante
primavera.

Y temblará solemne tu corazón como
si tuvieras escarcha en el pecho. Y tu anhelo
se perderá en la lejanía como si
horadara las nubes.

Alaba la herencia esplendorosa: el legado
de virtud de tus predecesores. Evoca
el suave y cierto aroma del pasado.

Piérdete en la literatura, en su bosque
y su tesoro. Admira las frases más bellas
y su engranaje perfecto.

Y una vez conmovido, turbado, aparta
los libros, y empuja tu instrumento: la
pluma, el pincel. Conviértete entonces,
a ti mismo, y por fin, en palabras.

Lu Ji, Wen fu (Prosopoema del arte de la escritura), ed. Pilar González España, Cátedra

Antonella Anedda - ¿El miedo nos hace más fuertes?






Somos mortales mortalmente asustados
temblamos como zorros y perros
convirtiéndonos en la jauría de nosotros mismos.
Basta un sueño inoportuno
y la luz erosiona donde no hay refugio.
Nos desbandamos entre los objetos esperando que sean reales.
Cerramos los ojos con fuerza tratando de dormir en pleno día
diciendo: aquí, y pensando allá
ofreciendo sacrificios mientras movemos muebles
y cortamos con las tijeras los geranios.
De noche estiramos las mesas para los invitados
y desde la madera comenzamos a marchitarnos.
Colocamos con cuidado las servilletas y del lino se elevan demonios.
Girando la cabeza aquí, pensamos: allá
como de verdad sucede a cada persecución
Abrimos ventanas con la excusa del humo. El viento huele a basura
pero es una tregua. El mismo viento en su belleza es una ruina.
La sabiduría nos confunde como la cera.
Nos cuesta respirar
Permanecemos inmóviles
la sangre estalla entre la nuca y la espalda
nos volvemos serpientes
nos limpiamos entrelazándonos.


Traducción: Beatriz Castellary y Maria Grazia Calandrone



La paura ci rende più forti?


Siamo mortali mortalmente spaventati
tremiamo come volpi e cani
diventando la muta di noi stessi.
Basta un sogno sbagliato
e la luce rode dove non c’e’ riparo.
Sbandiamo tra gli oggetti sperando siano veri.
Stringiamo gli occhi provando a dormire in pieno giorno
dicendo: qui, e pensando là
offrendo sacrifici mentre spostiamo mobili
e tronchiamo con le forbici i gerani.
La sera allunghiamo i tavoli per gli ospiti
e dal legno cominciamo ad appassire.
Posiamo con cura i tovaglioli e dal lino si sollevano demoni.
Voltando la testa qui, pensiamo: là
come succede davvero a ogni inseguito.
Spalanchiamo finestre con la scusa del fumo. Il vento sa d’immondizia
ma è una tregua. Lo stesso vento nella bellezza è una rovina.
La saggezza ci confonde come cera.
Stentiamo a respirare.
Restiamo immobili
il sangue scatta tra la nuca e la schiena
torniamo serpi
ci puliamo intrecciandoci.

Antonella Anedda, en http://www.bibliotecaignoria.blogspot.com/

sábado, 20 de noviembre de 2010

El diccionario del Diablo - Ambrose Bierce







IDIOTA, adj. U.T.c.s. Personaje que penetra en el dominio de la especulación intelectual y se difunde por los canales de la actividad moral. Es omnífero, omnímodo, omnipotente, omnisciente. Es el que inventó el alfabeto, la imprenta, el ferrocarril, el vapor, el teléfono, y toda la extensión y círculo de las ciencias. Creó el patriotismo y enseñó a las naciones a hacer la guerra; es el fundador de la teología, la filosofía, la ley, la medicina y Chicago. Estableció los gobiernos republicanos y monárquicos. Vive de eternidad en eternidad, y todo lo que la creación abarcó es ahora el territorio de sus idioteces. Cantó sobre las colinas primitivas en la alborada de los tiempos, y en el mediodía de la existencia encabezó la procesión de los seres. Su mano de abuela está cálidamente abrigada en el crepúsculo de la civilización, y en la penumbra prepara la comida nocturna del hombre, la moralina-con-leche, y le tiende la cama del sepulcro universal. Y cuando todos los demás se hayan retirado para pasar la noche del olvido eterno, él todavía seguirá despierto, escribiendo la historia de la civilización humana.


Ambrose Bierce, El diccionario del diablo, trad. Eduardo Stilman, Valdemar

domingo, 14 de noviembre de 2010

Luis García Berlanga - El verdugo



Luis García Berlanga, El verdugo(1963)

Harry Martinson - El juego






Cuando quieras creer que
navegas fácilmente contra la corriente,
sube corriendo al puente una noche de luna.

El puente de piedra zarpa inmediatamente contra la vieja corriente de plata.
Nunca tienes tiempo de llegar, pero en la vida mucho
tiene que ser juego para poder vivir.

Harry Martinson, de Passad, Poesía nórdica, Antología de Francisco J. Uriz, Ediciones de la Torre

domingo, 7 de noviembre de 2010

sábado, 6 de noviembre de 2010

Félix de Azúa - Autobiografía sin vida






Lo que es indudable es que en algún momento los humanos necesitaron (¿necesitamos?, ¿seguimos siendo humanos como ellos o hemos dejado ya atrás aquella tan particularmente frágil condición?), y por lo tanto produjeron imágenes. ¿Por qué en aquel momento y no diez mil años antes? ¿Con qué finalidad? Ninguna hipótesis hasta ahora resiste el análisis. Sólo podemos aventurar que que las imágenes nacieron (y nacieron perfectas) cuando los humanos sintieron la irresistible necesidad de ver hacia fuera, de manera que se convirtieron en "el punto de vista", el lugar orográfico desde donde "se ve". Creo inseparable la súbita presencia de imágenes y la distinción entre "lo de dentro" y "lo de fuera". De un solo golpe, los humanos se separaron del mundo e hicieron del mundo un espectáculo que ellos contemplaban desde la butaca de sus ojos. Nuestros abuelos decidieron ser el ojo del cosmos y la visión quedó para siempre separada de todo cuanto podamos ver.

Félix de Azúa, de Autobiografía sin vida, Mondadori, 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

Ricardo Menéndez Salmón - La luz es más antigua que el amor







(...) Un cuadro totalmente negro que lo devoró la mañana del 25 de febrero de 1970 en su estudio de Nueva York, exactamente 51 semanas antes de que yo, el autor de La luz es más antigua que el amor, naciera al otro lado del Atlántico, en una ciudad junto al mar que arrastra la dudosa fama de no haber sido nunca novelada con genio.
Poco antes de morir, proféticamente escribió:

"Mi capacidad de mirar es tal que mis ojos terminarán por consumirse. Y este desgaste de las pupilas será la enfermedad que me llevará a morir. Una noche miraré tan fijamente en la oscuridad que terminaré dentro de ella."

Palabra de Rothko.

Ricardo Menéndez Salmón, La luz es más antigua que el amor, Seix Barral

sábado, 30 de octubre de 2010

Antonio Medinilla - Ciento y tres







Todos fuimos humanos
En la matanza-
Duendes y arqueros-
Escuderos y príncipes-
Pajes de la enmienda-
Cuál entonces
La Caída
Que demuele El Paisaje-
ORBIS DE IGNIS-
Nadie te acompaña-

Antonio Medinilla, Medievo, Adamar

sábado, 23 de octubre de 2010

Jordi Savall - Hespèrion XXI



Pavana y gallarda

Heinrich von Kleist - La Marquesa de O







Antes creería -respondió la Marquesa- que los sepulcros se pueden fecundar y que del vientre de los cadáveres se puede nacer.

-Pues entonces, mujer -dijo la esposa del Coronel, estrechándola entre sus brazos-, ¿qué te preocupa? Si tu conciencia está limpia de toda culpa, ¿por qué te va a inquietar un diagnóstico, aunque fuera de toda una camarilla de médicos? ¿No te da igual que sea por un error o por malicia? Pero lo que sí conviene es decírselo al padre.

Heinrich von Kleist, de La Marquesa de O y otros cuentos, Valdemar

domingo, 17 de octubre de 2010

Antonio Cabrera - Cosas que pensé en un barranco de Espadán







Lo remoto me engaña, lo no visto se esfuma.
Me huyen el detrás y el más allá.

¿Por donde nunca paso
acontecen el hierro y el vapor de las cosas?

Yo, que me atengo a una fracción no súbita
del mundo, intento concebir un sitio
donde obre el mundo
según su vocación cumplida, bien colmado:
que yo no vea al sol bruñir la adelfa
y que la adelfa, sin embargo, brille;
que flote el mediodía y llegue a culminar,
aun cuando en su interior no pesen
ni mi esqueleto ni mi anhelo.

Pienso en las sendas que no tomo,
mientras se funde otro minuto.

Libres de mi constatación,
entre la luz concreta
se quedarán, un día, toda flor
con su color violento,
cuanto busca crecer
y cuanto mengua, todo
lo que se abisma en su alma terrenal.

Los lugares sin mí son el raro anticipo.

Antonio Cabrera, de Piedras al agua, Tusquets

sábado, 16 de octubre de 2010

jueves, 7 de octubre de 2010

Bright Star - Jane Campion



Jane Campion, Bright Star (2009)

Wallace Stevens - Un día despejado y nada de recuerdos







Nada de soldados en el paisaje,
nada de pensamientos de personas ahora muertas,
tal como estaban cincuenta años atrás:
jóvenes y viviendo en aire vivo,
jóvenes y andando a la luz del sol,
volviéndose, con vestidos azules, para tocar alguna cosa,
hoy la mente no es parte del tiempo que hace.

Hoy está el aire despejado de toda cosa.
No conoce ninguna cosa salvo la nada
y corre sin significados sobre nosotros,
como si entre nosotros ninguno hubiese estado nunca aquí
ni estuviera ahora tampoco: en este superficial espectáculo,
esta invisible actividad, este sentido.


No soldiers in the scenery,
No thoughts of people now dead,
As they were fifty years ago,
Young and living in a live air,
Young and walking in the sunshine,
Bending in blue dresses to touch something,
Today the mind is not part of the weather.

Today the air is clear of everything.
It has no knowledge except of nothingness
And it flows over us without meanings,
As if none of us had ever been here before
And are not now: in this shallow spectacle,
This invisible activity, this sense.

Wallace Stevens, Poemas tardíos, versión de Daniel Aguirre, Lumen

domingo, 3 de octubre de 2010

sábado, 2 de octubre de 2010

Plutarco - Vidas paralelas







Iba avanzando en dirección a Babilonia, cuando Nearco, que había llegado en su segundo viaje hasta el Éufrates navegando desde el gran mar, dijo que se había encontrado con unos caldeos que aconsejaban a Alejandro mantenerse lejos de Babilonia. Él no hizo caso y siguió su marcha. Cuando estaba cerca de las murallas, he aquí que ve muchos cuervos que disputaban y se golpeaban entre sí, algunos de los cuales cayeron a su lado. Recibió luego una denuncia contra Apolodoro, general de Babilonia, en el sentido de que había hecho un sacrificio para conocer el futuro de Alejandro, y llamó al adivino Pitágoras. Éste no negó el hecho y, al preguntarle Alejandro sobre el estado de las víctimas, él dijo que el hígado estaba sin lóbulos. "¡Ay, grave es ese presagio!", exclamó Alejandro. Y no le hizo ningún mal a Pitágoras, pero le pesó no haber hecho caso a Nearco y, por eso, consumió la mayor parte del tiempo acampado fuera de Babilonia y navegando por el Éufrates. Muchos eran los presagios que le inquietaban: al león más grande y hermoso que criaba lo agredió un asno doméstico y lo mató de una coz. (...)

Plutarco, Vidas paralelas. Alejandro. Edic. Emilio Crespo, Cátedra

sábado, 25 de septiembre de 2010

Jorge Riechmann - Antes hay una larga incertidumbre







Considero que el aprendizaje más difícil, con diferencia, es el de nuestra posición respecto al enigma, nuestro trato con él.

Un enigma no es lo mismo que un secreto: no lo retraemos de ninguna terraza, existe por sí mismo. No lo hacemos nuestro, no lo compartimos, ni querríamos concederle el violento estatuto de una interpretación.

Emplazado en el centro de cualquier saber, el enigma vehicula su impulso en un movimiento espiral. Como el buceador en la laberíntica caverna submarina, hay que evitar rozar las paredes o el fondo: el finísimo fango apagaría fatalmente el resplandor de la linterna.

Con extrema discreción, el enigma dice solamente: yo estoy aquí. Deja exento en derredor suyo el espacio del acontecer, sin ningún tipo de expectativa ni de espera, constituye para mí el aprendizaje más difícil.

Jorge Riechmann, de Desandar lo andado (1933-1996), en Antología poética. El aprendizaje de lo inesperado.
www.cervantesvitual.com




martes, 21 de septiembre de 2010

Galo moribundo


Galo moribundo (230-200 a.C.), Museo Capitolino, Roma.

John Keats - Oda sobre una urna griega (V)







¡Oh, ática figura! Noble actitud con hombres
y doncellas de mármol como adorno esculpidos,
con ramas de los bosques y maleza pisada;
tú, forma silenciosa que a la razón hostigas,
como la eternidad. ¡Pastoral impasible!
Cuando la edad a nuestra generación consuma,
pervivirás en medio de la angustia de otros,
amiga de los hombres, a quienes siempre dices:
"La belleza es verdad, la verdad es belleza
- no hace falta saber más que esto en la tierra."


O Attic shape! Fair attitude! with brede
Of marble men and maidens overwrought,
With forest branches and the trodden weed;
Thou, silent form, dost tease us out of thought
As doth eternity: Cold Pastoral!
When old age shall this generation waste,
Thou shalt remain, in midst of other woe
Than ours, a friend to man, to whom thou say'st,
'Beauty is truth, truth beauty, -that is all
Ye know on earth, and all ye need to know.'


John Keats, en Odas y sonetos, trad. Alejandro Valero, Hiperión

domingo, 12 de septiembre de 2010

The man who laughs (1928)



Paul Leni, El hombre que ríe (1928)

Wole Soyinka - Me unjo la carne (Décido día de ayuno)






Me unjo la carne
sagrado es el pensamiento en el enjuto
aceite de la soledad
os convoco, a todos, a
los bancales de luz. Que se retiren
las sombras

Me unjo la voz
y en lo sucesivo dejo que suene
o se disuelva en su transcurrir solitario
por tu vacío. Nuevas voces
despertarán los ecos cuando
el mal se vuelva a alzar

Me unjo el corazón
y en su llama arrojo
las cenizas agotadas de tu odio:
que muera el mal.


I ANOINT MY FLESH
(Tenth Day of Fast)

I anoint my flesh
Thought is hallowed in the lean
Oil of solitude
I call you forth, all, upon
Terraces of light. Let he dark
Withdraw

I anoint my voice
And let it sound hereafter
Or dissolve upon its lonely passage
In your void. Voices new
Shall rouse the echoes when
Evil shall again arise

I anoint my heart
Within its flame I lay
Spent ashes of your hate -
Let evil die.

Wole Soyinka, Lanzadera en una cripta, trad. Luis Ingelmo, Bartleby Editores

domingo, 5 de septiembre de 2010

Robin y Marian



Richard Lester, Robin y Marian (1976)

Yehudá Ha-Leví






Despierta, amor mío, de tu duermevela,
me he de saciar de tu rostro al despertar,
si ves al que besa tus labios
soy yo, que adivino tus sueños.


Yehudá Ha-Leví, Nueva antología poética, trad. Rosa Castillo, Hiperión

domingo, 29 de agosto de 2010

Antonin Artaud






Conmigo dios-el-perro, y su lengua
que como una flecha horada la corteza
del doble casquete abovedado
de la tierra que la disloca.

He aquí el triángulo de agua
que avanza a paso de chinche,
y que bajo el chinche ardiente
se vuelve como una cuchillada.

Bajo los senos de la tierra horrorosa
dios-la-perra se ha retirado,
de los senos de la tierra y de agua helada
que pudren su lengua hueca.

He aquí la virgen-del-martillo,
para triturar las cuevas de la tierra
donde el cráneo del perro estelar
siente subir el horrible nivel.


Antonin Artaud, El pesa-nervios, versión de Marcos R. Barnatán, Visor

sábado, 21 de agosto de 2010

Yves Bonnefoy - ¡Que este mundo permanezca!







VIII


Y aún más: el verano
Sólo tendrá una hora
Pero que la nuestra sea vasta
Como el río.

Pues es en el deseo
Y no en el tiempo
Donde es potente el olvido
Donde la muerte trabaja.

Y mira, mi seno está desnudo
En la luz
Cuyas pinturas sombrías, indescifrables,
Pasan veloces.



Et encore: l'été
N'aura qu'une heure
Mais la nôtre soit vaste
Comme le fleuve.

Car c'est dans le désir
Et non le temps
Qu'a puissance l'oubli
Et que mort travaille,

Et vois, mon sein est nu
Dans la lumière
Dont les peintures sombres, indéchiffrées,
Passent rapides.


Yves Bonnefoy, Tarea de esperanza. Antología poética, trad. Arturo Carrera, Pre-Textos

domingo, 15 de agosto de 2010

André du Bouchet - Meteoro







La ausencia que me sirve de aliento vuelve a caer sobre los
papeles como nieve. La noche aparece. Escribo lo más lejos
posible de mí.



L'absence qui me tient lieu de souffle recommence à tomber sur les
papiers comme de la neige. La nuit apparaît. J'écris aussi loin que
possible de moi.


André du Bochet, Araire, versión de Jorge Esquinca, Editorial Aldus

sábado, 14 de agosto de 2010

Catulo






Lesbia me maldice en presencia de su marido:
esto produce al idiota un gran placer.
Burro, ¿no te das cuenta? Si, olvidada de mí, callara,
estaría curada: el que ahora gruña y hable indica
no sólo que se acuerda de mí, sino que, y es mucho más grave,
está enojada, es decir, que se abrasa y por eso habla.

Catulo, Poesías, trad. Antonio Ramírez de Verger, Alianza

sábado, 7 de agosto de 2010

Ana Pérez Cañamares - Buenas intenciones






Tú pones la comida
para los gatos callejeros;
pero no sabes si son las ratas
las que dejan el plato vacío.

Ana Pérez Cañamares, en La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger, Bartleby Editores, 2010

Honorat de Racan - Sobre la enfermedad de su amada






Las fiebres de mi Filis recrudecen,
y tal pugnacidad, salta a la vista,
no puede proceder sino del cielo,
celoso de que Filis sea humana.

Su rostro ya ha perdido los colores,
ha perdido la gracia y la grandeza
con que antes sometía voluntades,
pues todo corazón se le entregaba.

¿Es justo que estas llamas mortifiquen
a quien sólo del fuego del amor
debería sufrir la atroz violencia?

Oh dioses que veláis por nuestra vida,
si lo que siento logra conmoveros,
dadle a Filis mi mal, o a mí el de Filis.

Honorat de Racan, en El amor negro. Poesía del Barroco francés, Jorge Gimeno, Pre-Textos


La fievre de Philis tous les jours renouvelle,
Ete voir-on clairement que cette cruauté
Ne peut venir d'ailleurs que du Ciel irrité
Que la terre possede une chose si belle.

Son visage n'a plus sa couleur naturelle,
Il n'a plus ces attraits ny cette majesté
Qui regnoit tellement sur nostre liberté
Qu'il sembloit que les coeurs n'estoient faits que pour elle.

Faut-il que cette ardeur consume nuit et jour
Celle qui d'autre feu que de celuy d'amour
Ne devoit point souffrir l'injuste violence!

O Dieux de qui le soin fait tout pour nostre bien,
Si mon affection touche vostre clemence,
Ou donnez luy mon mal, ou donnez moy le sien.


Fuseli - Pesadilla



Henry Fuseli, La pesadilla (1781)